Blog · SEO
31 octubre 2026 · 7 min de lectura
Google Search Console: qué mirar si tienes un negocio.

Search Console es la herramienta gratis de Google que te dice qué busca la gente antes de entrar en tu web y qué páginas no ve Google. Cómo darte de alta y los cuatro informes que conviene abrir una vez al mes.
Google Search Console es una herramienta gratis de Google que te dice cómo ve Google tu web: por qué búsquedas apareces, cuántas veces te ven, cuántos hacen clic y qué páginas no ha querido guardar. Es el único sitio donde Google te cuenta eso con sus propios datos.
Si tienes un negocio con web, te basta con darte de alta una vez y abrir cuatro informes al mes. Diez minutos. No hace falta saber de SEO para entender lo que dicen, y te sirve para algo muy concreto: saber si la web que pagaste trabaja o está de adorno.
Qué es y qué no es
Search Console mira lo que pasa antes de que alguien entre en tu web: en la página de resultados de Google. Analytics mira lo que pasa después: qué páginas visitan y si rellenan el formulario. Son dos cosas distintas y conviene tener las dos.
Tampoco es una herramienta para mejorar el posicionamiento sola. No cambia nada de tu web. Te da el diagnóstico; lo que hagas con él es otra cosa.
Y no es de pago. Si alguien te cobra «el alta en Google» o «el registro en Search Console» como un servicio aparte, desconfía: lo haces tú en una tarde.
Cómo darte de alta
Entras en Search Console con una cuenta de Google y añades tu web. Te pregunta qué tipo de propiedad quieres:
- Dominio. Cubre la web entera: con www y sin www, con http y con https, y los subdominios. Para demostrar que es tuya tienes que añadir un registro en el DNS de tu dominio, en el panel de donde lo compraste. Es la buena.
- Prefijo de URL. Cubre solo la dirección exacta que pongas. Se verifica con más métodos (subir un archivo, una etiqueta en la web, Google Analytics), así que es más fácil si no tienes acceso al DNS.
Si no sabes entrar al DNS, pídeselo a quien te hizo la web. Es un cambio de cinco minutos.
Un detalle que importa más que todo lo anterior: la cuenta tiene que ser tuya. Que el propietario sea tu correo, no el de la agencia o el del sobrino que te montó la web. A quien te lleve el SEO le das acceso como usuario desde Ajustes, en «Usuarios y permisos». Si un día cambias de proveedor, te quedas con el historial. Si el propietario es otro, el historial se va con él.
Al darte de alta no verás datos de golpe. Search Console empieza a mostrar números a los pocos días, y siempre van con un par de días de retraso.
Informe 1: Rendimiento, lo que busca la gente
Es el que más dice. Te da cuatro números:
- Impresiones: cuántas veces ha salido tu web en los resultados.
- Clics: cuántas veces alguien ha entrado.
- CTR: el porcentaje de impresiones que acaban en clic.
- Posición media: en qué puesto sales, de media.
Debajo tienes la pestaña Consultas: las búsquedas exactas por las que has aparecido. Ahí está lo útil. Si tienes una clínica dental en Albacete y la primera consulta es el nombre de tu clínica, Google solo te enseña a quien ya te conoce. Lo que quieres ver ahí son búsquedas de alguien que todavía no te conoce: «dentista albacete», «implantes precio», «ortodoncia invisible albacete».
Tres lecturas rápidas que te ahorran mucho:
- Muchas impresiones y pocos clics. Sales, pero no te eligen. Suele ser el título y la descripción que enseña Google. Se arregla reescribiéndolos, no con más contenido.
- Posición media entre 8 y 20. Estás en el borde de la primera página. Es donde una mejora pequeña en esa página se nota antes.
- Solo apareces por tu nombre. La web no está trabajando para captar. Ahí hace falta una página por cada servicio que vendes, con lo que la gente busca de verdad.
Compara siempre periodos iguales: los últimos tres meses contra los tres anteriores, o contra el mismo trimestre del año pasado si tu negocio va por temporadas. Una semana suelta no dice nada.
Informe 2: Páginas, lo que Google no guarda
En Indexación, el informe Páginas separa tu web en dos grupos: las que Google ha guardado y puede enseñar, y las que no. Para las que no, te da el motivo.
No todo lo que sale como «no indexada» es un problema. Una página que redirige a otra o una copia de otra página es normal que no esté. Lo que tienes que buscar son las páginas que sí deberían estar:
- Excluida por la etiqueta noindex. Alguien ha marcado esa página para que Google no la guarde. Pasa mucho cuando una web se monta en pruebas y se publica sin quitar la marca. Si es la página de un servicio, es un fallo grave y fácil de arreglar.
- Rastreada: actualmente sin indexar. Google la ha visto y ha decidido no guardarla. Suele ser una página con poco texto o casi igual que otra.
- Descubierta: actualmente sin indexar. Google sabe que existe, pero aún no ha pasado a leerla.
- No se ha encontrado (404). Enlaces a páginas que ya no existen. Si son páginas viejas que tenían visitas, conviene redirigirlas a la nueva.
Si tienes una web de diez páginas y Google solo guarda cuatro, ya sabes por dónde empezar.
Informe 3: Inspección de URLs, para una página concreta
Arriba del todo hay una barra. Pegas la dirección de una página tuya y te dice si está en Google, cuándo la leyó por última vez y si ha encontrado algún problema.
Sirve para dos cosas. La primera, comprobar una página importante sin esperar al informe general. La segunda, cuando publicas una página nueva o cambias una mucho, pulsar Solicitar indexación para que Google la mire antes. No garantiza que la guarde ni que suba, pero acorta la espera.
No hace falta pedirlo para todas las páginas cada semana. Para eso está el sitemap.
Informe 4: Sitemaps y avisos
El sitemap es un archivo con la lista de páginas de tu web. Casi todas las webs actuales lo generan solas. En el apartado Sitemaps pegas su dirección una vez y Google lo vuelve a leer por su cuenta. Si el informe dice que no lo puede leer, díselo a quien te lleva la web.
Y mira dos apartados que ojalá estén siempre vacíos: Acciones manuales y Problemas de seguridad. El primero dice si Google ha penalizado tu web a mano. El segundo, si ha detectado que te la han hackeado. Google también te avisa por correo, por eso es importante que el correo de la cuenta sea uno que leas.
Si quieres ir un paso más allá, en Experiencia está el informe de Métricas web principales, que dice qué páginas cargan lentas con datos de visitantes reales. Solo sale si tu web tiene tráfico suficiente. Si no lo tiene, mídela a mano como contamos en mi web va lenta: cómo medirlo.
Lo que Search Console no te va a decir
No te dice cuántas personas te han llamado ni cuántas han rellenado el formulario. Para eso hace falta medir los contactos en la web.
No te dice qué hace tu competencia. Solo ves tu web.
Tampoco te dice qué escribir. Te da las búsquedas por las que ya apareces, y eso es una pista buena, pero decidir qué páginas faltan es trabajo tuyo o de quien te lleve el SEO.
Y los datos no son exactos al detalle. Google oculta algunas búsquedas muy raras por privacidad, así que la suma de consultas no siempre coincide con el total de clics. Para decidir, sobra.
Tu rutina de diez minutos al mes
- Rendimiento, últimos tres meses contra los tres anteriores: ¿suben los clics?
- Consultas: ¿apareces por algo más que tu nombre?
- Páginas: ¿están dentro todas las que venden?
- Acciones manuales y seguridad: ¿vacíos?
Si tienes a alguien llevando tu SEO, pídele que te enseñe estas cuatro pantallas en tu cuenta, no un PDF con gráficas. Lo contamos en cómo saber si tu agencia SEO trabaja.
Y si no sabes ni si tu web está dada de alta, en la auditoría gratis revisamos qué ve Google de tu web y qué no, y te lo devolvemos en 48 horas laborables, en un informe que te quedas tú.
Del cuaderno al encargo
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