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PACAME.

Capítulo II · La colección · Marketing por oficio

Crecimiento · 997 €/mes + IVA

Marketing para clínicas dentales dentro de la publicidad sanitaria.

Óleo: un compás de latón abierto sobre unos papeles, en una mesa de madera a media luz
En tu gabinete se mide en décimas de milímetro. Lo que gastas en atraer pacientes merece el mismo compás.

El marketing para clínicas dentales se mide en primeras visitas y en presupuestos aceptados. Seguidores, clics o visitas a la web solo cuentan si acaban en una cita en el sillón.

Lo que te conviene montar primero no cuesta dinero por clic: la ficha de Google con el teléfono de urgencias y las reseñas al día, una explicación clara de cada tratamiento que te piden y el aviso a quien lleva tiempo sin venir. Todo dentro de lo que permite la publicidad sanitaria. Lo hacemos desde Albacete, en remoto, para toda España.

Crecimiento

997 €/mes + IVA

Compromiso
Sin permanencia
Dónde
Toda España, en remoto

01 · Clínicas dentales en cifras

Lo que dicen los números.

02 · Lo que permite tu oficio

Lo que la ley te deja anunciar.

Anunciar una clínica dental es hacer publicidad sanitaria. La vigila la consejería de sanidad que autorizó tu clínica: lo que anuncies tiene que ajustarse a esa autorización, cualquier otra publicidad necesita autorización previa y cada anuncio lleva el número de registro sanitario de la clínica. Estas cinco normas valen en toda España y son las que más pesan en lo que se puede decir de un tratamiento, de un precio o de un dentista.

  1. 01

    Ni resultados asegurados ni testimonios de pacientes

    Tu código tiene por no ético prometer y garantizar resultados. La norma estatal de publicidad sanitaria prohíbe además, en los anuncios de productos y métodos con finalidad sanitaria, dar seguridad de alivio o curación y usar testimonios de pacientes, reales o supuestos, como reclamo. «Resultado garantizado», el vídeo del paciente que cuenta lo bien que le fue o sus reseñas pegadas en un anuncio caen de lleno ahí. La reseña se queda en Google, donde la escribió él.

    Código Español de Ética y Deontología Dental, art. 39.c; Real Decreto 1907/1996, arts. 4.4, 4.7 y 6
  2. 02

    Solo los títulos que tienes, con su nombre oficial

    El código de los dentistas pide una publicidad veraz, objetiva y transparente, que no dé falsas esperanzas, y solo deja mencionar el título académico o profesional que tengas, con la denominación que reconoce la norma. Presentar un curso sin validez oficial como si fuera una especialidad es, para el código, fraude. Revisa cómo se presenta a cada dentista del equipo antes de anunciar la clínica.

    Código Español de Ética y Deontología Dental, arts. 55 y 56
  3. 03

    El precio que anuncias tiene que decir qué incluye

    Callar la información que el paciente necesita para decidir, o darla de forma ambigua, es una omisión engañosa, y la publicidad engañosa es ilícita. Un «implante desde» que no aclara si entran el pilar, la corona y las pruebas se acerca mucho a esa línea. Si das precio, pon al lado qué incluye y qué se paga aparte.

    Ley 3/1991 de Competencia Desleal, arts. 5 y 7; Ley 34/1988 General de Publicidad, art. 3.e
  4. 04

    Si anuncias cuotas, la TAE va en el anuncio

    Cuando la publicidad de un tratamiento financiado da el tipo de interés o cualquier cifra del coste del crédito, tiene que incluir, con un ejemplo representativo y en letra legible, el tipo deudor, el importe total, la TAE y, según el caso, la duración, el precio al contado y lo que se acaba pagando. Una cuota mensual suelta en una lona o en Instagram no cumple.

    Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo, art. 9
  5. 05

    Un dato de salud no se usa para anunciarse

    Que alguien pidió cita para una endodoncia ya es un dato de salud. Tu clínica puede tratarlo para atenderle, pero no para anunciarse: eso pide su consentimiento explícito. En la práctica, el formulario pide lo justo y el motivo de la cita no viaja al píxel de Google o de Meta; el recordatorio da la hora y no el motivo; y tu lista de pacientes no se sube a ninguna plataforma de anuncios sin ese consentimiento.

    Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD), arts. 4.15, 5.1.c y 9

03 · Dónde te buscan

Dónde te encuentran tus pacientes.

En una clínica dental conviven dos pacientes: el que tiene prisa porque le duele y el que lleva meses pensando en un tratamiento caro. Se buscan en sitios distintos y se trabajan en un orden distinto.

Primero

  • Google Maps, cuando duele

    «Dentista de urgencia» o «dentista abierto hoy» se escriben en el móvil y con dolor. Gana la clínica que sale en el mapa con el horario real, el teléfono a un toque y reseñas recientes contestadas. Estar ahí no cuesta nada, y quien entra por una urgencia bien atendida ya tiene clínica para lo siguiente.

  • Primero

    Tus pacientes de siempre

    La revisión anual, la limpieza y el presupuesto que se quedó en un cajón. Un aviso por correo o por mensaje, con su consentimiento y sin datos clínicos en el texto, recupera citas que ya eran tuyas. Es el canal más barato que tienes, porque esas personas ya saben dónde estás.

  • Primero

    Las búsquedas de cada tratamiento

    «Implantes dentales precio», «ortodoncia invisible adultos» o «blanqueamiento dental» con el nombre de tu ciudad. Quien escribe eso todavía no ha elegido clínica y quiere entender antes de pedir cita. Contestar esas dudas en tu web, con el dentista que hace el tratamiento como autor, trae pacientes sin pagar cada clic, y antes de tres o cuatro meses no se nota.

Después

  • Anuncios en Google para implantes y ortodoncia

    Tienen sentido en los tratamientos de importe alto, en el radio que tus pacientes recorren y con una cifra que vigilar: lo que cuesta cada primera visita. Van después de la ficha y de las páginas de tratamiento, porque un anuncio que lleva a una web floja se paga dos veces. El presupuesto de anuncios lo pones tú.

  • Después

    Facebook e Instagram, con el dentista explicando

    Sirven para que te conozcan antes de necesitarte: cómo es una primera visita de ortodoncia, qué se nota con un implante, cuándo llevar al niño a la primera revisión. Sin pacientes de reclamo y sin resultados prometidos. Como campaña de pago, solo cuando lo anterior ya funciona, y medida con el mismo coste por primera visita.

Por ahora, no

  • Precio gancho y cupones

    «Primera visita y limpieza gratis» o el implante a precio de cupón atraen sobre todo a quien busca lo gratis, y una clínica vive del presupuesto aceptado, no de la silla ocupada una tarde. Además rozan las normas de precio de arriba. Al empezar, no.

04 · Lo que conviene medir

Las cifras que mandan cada mes.

El informe del plan trae posiciones y visitas. Lo demás sale de tu agenda, tu programa de gestión o tu motor de reservas: lo cruzamos si nos das acceso.

  1. 01

    Primeras visitas, una a una

    Cuántos pacientes nuevos se sentaron en el sillón este mes y por dónde llegó cada uno: mapa, web, anuncio o recomendación. Si recepción no lo apunta, lo dejamos en una pregunta de dos segundos al pedir cita.

  2. 02

    Presupuestos dados y aceptados

    Cuántos presupuestos salieron de consulta, cuántos se firmaron y de qué tratamientos. Así sabes si el problema está en atraer pacientes o en convencerlos una vez dentro.

  3. 03

    Coste por primera visita

    Lo que pagas por cada paciente nuevo, sumando el plan y, si hay anuncios, lo invertido en ellos. Es la vara para decidir si un canal sigue o se corta.

  4. 04

    Pacientes que vuelven a revisión

    De los que tocaba ver este año, cuántos han vuelto. Si baja, el fallo no está en Google: está en los avisos a tus propios pacientes.

  5. 05

    Llamadas desde el mapa y búsquedas de tratamiento

    Las llamadas y las rutas que registra tu ficha, y las búsquedas de tratamiento por las que aparece tu web y en qué posición, leídas en Search Console, la herramienta de Google para propietarios de webs.

05 · Mes a mes

El calendario de tu oficio.

  1. Enero

    Después de las fiestas el paciente mira el bolsillo. Es mes de revisiones y limpiezas, que cuestan poco y abren la puerta al resto, y de dejar escritas las explicaciones de los tratamientos largos.

  2. Febrero a mayo

    La ortodoncia de adultos y los implantes se deciden con tiempo y comparando clínicas. Si vas a poner anuncios para esos tratamientos, este es el tramo del año para encenderlos, con las páginas ya publicadas.

  3. Julio y agosto

    Si recortas horario o cierras, la ficha tiene que decirlo con antelación: un paciente con dolor que llega a una puerta cerrada difícilmente vuelve. Los anuncios de tratamientos largos se pausan hasta septiembre.

  4. Septiembre y octubre

    La vuelta al colegio trae las revisiones de los niños y las primeras consultas de ortodoncia infantil. Es el momento de escribir a las familias que ya son pacientes y de retomar lo que se paró en verano.

  5. Noviembre y diciembre

    Se escribe a quien tiene un presupuesto sin aceptar desde primavera y se pide reseña a todos los pacientes atendidos en el año, no solo a los contentos. Para estrenar campañas caras, mejor esperar a febrero.

06 · Lo que se repite en el oficio

Los errores que más cuestan.

  1. 01

    El precio del implante sin la letra pequeña

    «Implante desde» y una cifra redonda atrae a quien busca lo más barato y enfada a quien se entera en consulta de que el pilar y la corona iban aparte. Además del choque con la norma, ese paciente ya no se fía de ningún presupuesto tuyo.

  2. 02

    Una web que habla de la clínica y no del paciente

    Fotos del gabinete y una lista de aparatos. Quien busca ortodoncia quiere saber cuánto dura, si se nota, qué cuesta más o menos y quién se la va a poner. Si eso no está, pide cita en la clínica que sí lo cuenta.

  3. 03

    Presupuestos que nadie vuelve a mirar

    Se entregan en consulta y se archivan. Sin una llamada o un correo a las dos semanas, preguntando si quedó alguna duda, el presupuesto se enfría solo. Es trabajo de recepción, y se puede dejar programado.

  4. 04

    Pacientes de reclamo en los anuncios

    El vídeo de un paciente contento o la captura de sus reseñas dentro de un anuncio es justo el testimonio que prohíbe la norma de publicidad sanitaria. En otros sectores funciona; en el tuyo te expone a una denuncia.

  5. 05

    Medir likes en vez de sillones ocupados

    Un informe de alcance, impresiones y seguidores no dice si la agenda está más llena. El que te mandamos arranca por las primeras visitas y los presupuestos aceptados que registres en tu agenda, y lo demás solo sirve para explicar esas dos cifras.

07 · Lo que te proponemos · Crecimiento

997 €/mes + IVA

Crecimiento cubre lo que más primeras visitas trae a una clínica dental con menos gasto: la ficha de Google al día, el SEO local y contenido nuevo cada mes sobre los tratamientos que te piden, con un informe mensual de lo que se ha movido. Si tu web no explica los tratamientos o no se ve bien en el móvil, se empieza por la web profesional. Y cuando lo orgánico funciona y quieres empujar implantes u ortodoncia, se pasa a Full, con anuncios medidos por coste de primera visita.

Qué incluye

  • Todo lo del plan Mantenimiento
  • SEO técnico y local continuo
  • Contenido nuevo cada mes
  • Ficha de Google al día
  • Informe de posiciones y visitas
La ficha del plan Crecimiento →

Si te encaja mejor otro escalón

Sin IVA. El importe final se cierra por escrito antes de empezar.

08 · Cuándo no contratarnos

¿Cuándo no te conviene?

Con la agenda llena a seis semanas vista, más pacientes solo alargan la espera: lo que te falta es otro gabinete u otro dentista, no marketing. Tampoco somos tu agencia si quieres un precio gancho o vídeos de pacientes como reclamo, porque no los hacemos. Esto encaja cuando hay huecos en la agenda, presupuestos que no se firman y gente de tu zona buscando dentista en Google.

09 · Preguntas de clínicas dentales

Preguntas frecuentes.

¿Cuánto cuesta el marketing para clínicas dentales?

Crecimiento: 997 €/mes más IVA, sin permanencia. Mantenimiento, SEO y contenido en un plan mensual. Si además quieres anuncios, el plan Full: 1.997 –⁠ 2.497 €/mes más IVA, y la inversión en anuncios la pones tú aparte. Antes de contratar nada, la auditoría gratis te dice si es lo que necesitas.

¿Tenéis casos de clínicas dentales?

No. Hoy ninguna clínica dental es cliente nuestro, y preferimos decírtelo a enseñarte un caso que no existe. Lo que puedes juzgar antes de pagar nada es la auditoría: en 48 horas laborables te decimos qué falla en tu web y en tu ficha, qué haríamos primero y con qué cifra lo mediríamos.

¿Podéis anunciar nuestros precios y la financiación?

Sí, y conviene, porque el paciente busca precio. Cada precio que publiquemos dirá qué incluye, y cualquier cuota irá con su TAE y su ejemplo representativo, como pide la ley. Si financias con una entidad, ese ejemplo te lo tiene que dar ella: sale de las condiciones de su contrato.

¿Qué hacemos con las reseñas de Google?

Pedirlas a todos los pacientes y contestarlas todas, las malas también. La respuesta no reconoce que esa persona haya pasado por la clínica ni menciona qué le hicieron, porque eso ya es un dato de salud. Lo que no se hace es copiarlas en un anuncio: ahí se convierten en testimonio.

¿Lleváis también las redes de la clínica?

En el plan Full, sí: contenido y publicación en redes, junto con las campañas. Al empezar no lo recomendamos. La ficha, las páginas de tratamiento y tus pacientes de siempre trabajan con demanda que ya existe; las redes construyen una que todavía no tienes, y eso cuesta más tiempo.

¿Cuánto tarda en notarse?

La ficha de Google y el aviso a tus pacientes se miden desde el primer mes, porque tiran de búsquedas y de personas que ya están ahí. Las páginas de tratamiento son SEO y piden paciencia: antes de tres o cuatro meses no esperes verlas en la agenda.

Tenemos varias clínicas. ¿Se trabajan juntas?

El contenido de los tratamientos se comparte; la ficha, la página de cada sede y la medición, no. Cada clínica tiene su autorización sanitaria, su dirección y sus pacientes, y Google las muestra por separado. Mezclarlas en una sola ficha es perder las búsquedas de cada barrio.

Tu turno

Primero, mira qué te está frenando.

Revisamos gratis tu web y tu ficha de Google y en 48 horas laborables te decimos qué falla y qué cuesta arreglarlo. El informe es tuyo, trabajes con nosotros o no.