Capítulo II · La colección · Marketing por oficio
Crecimiento · 997 €/mes + IVA
Marketing de medicina estética sin prometer resultados.

El marketing para clínicas estéticas tiene que generar confianza antes que deseo, porque la clínica vive del paciente que repite y te recomienda. Ese paciente quiere saber quién le trata, en qué centro autorizado y qué puede esperar de verdad.
Trabajamos tu ficha de Google y tus reseñas, una web que explica cada tratamiento con el médico como autor e Instagram con contenido revisado contra la norma de publicidad sanitaria antes de salir. Sin sorteos, sin fotos de pacientes que no lo han firmado y sin el nombre de un medicamento en el anuncio. Desde Albacete y en remoto, para cualquier punto de España.
Crecimiento
997 €/mes + IVA
- Compromiso
- Sin permanencia
- Dónde
- Toda España, en remoto
01 · Clínicas de medicina estética en cifras
Lo que dicen los números.
7.435
centros sanitarios sin internamiento tienen autorizada en España la unidad de medicina estética, la U.48. Esa autorización y un médico al frente son lo que te separa de un centro de belleza.
Ministerio de Sanidad, Registro General de Centros Sanitarios (REGCESS) · octubre de 2026
53 %
de los pacientes de medicina estética conoció su clínica por la recomendación de amigos o familiares. Un 24 %, buscando en internet, entre opiniones y reseñas.
SEME y Sigma Dos, informe de percepción de la medicina estética (361 pacientes) · diciembre de 2025 a enero de 2026
33 %
de los pacientes sabe que existe la U.48. Dos de cada tres no la conocen, así que explicarla en tu web y en tu ficha es enseñar algo que un intruso no puede enseñar.
SEME y Sigma Dos, informe de percepción de la medicina estética (361 pacientes) · diciembre de 2025 a enero de 2026
02 · Lo que permite tu oficio
Lo que la ley te deja anunciar.
La medicina estética es medicina, y su publicidad es publicidad sanitaria: la controla la consejería de sanidad de la comunidad donde está tu clínica. Encima de lo que vale para cualquier centro sanitario, tiene tres trampas propias que conviene conocer antes de publicar nada: el medicamento que no se puede anunciar, la promesa de adelgazar y la foto del paciente.
- 01
Un médico responsable y la U.48 autorizada
La norma de centros sanitarios define la medicina estética como la unidad en la que un médico es responsable de los tratamientos no quirúrgicos con finalidad estética, facial o corporal. La cirugía estética es otra unidad, la U.47, que pide un especialista quirúrgico. Si en tu carta de tratamientos aparece una liposucción, tu centro necesita esa otra unidad. Y solo puedes anunciar lo que cubre tu autorización, con el número de registro del centro en cada pieza.
Real Decreto 1277/2003, art. 6.2 y anexo II (U.47 y U.48) - 02
La toxina botulínica no sale en los anuncios
Al público solo se le puede anunciar un medicamento que no necesite a un médico para diagnosticar, prescribir o seguir el tratamiento. La toxina botulínica es un medicamento con receta, como consta en su ficha de la AEMPS, así que ni su nombre comercial ni el producto van en un anuncio. Lo que se anuncia es la consulta con el médico, que es quien decide si se usa.
Real Decreto Legislativo 1/2015, art. 80.1 - 03
Ni tallas menos ni promesas de resultado
La norma estatal de publicidad sanitaria prohíbe, en los anuncios de productos y métodos con finalidad sanitaria, sugerir propiedades adelgazantes o contra la obesidad y dar seguridad de alivio o curación. Y el código médico pide una publicidad que no levante falsas esperanzas. «Dos tallas menos en cuatro sesiones» no se puede publicar, por serio que sea el tratamiento. Se cuenta qué hace, a quién está indicado, cuántas sesiones suele llevar y qué no hace, sin centímetros ni kilos.
Real Decreto 1907/1996, arts. 4.2 y 4.4; Código de Deontología Médica (2022), arts. 88.2 y 89.1 - 04
Ni sorteos, ni famosos, ni pacientes de reclamo
El código de los médicos tiene por contrario a la deontología que un tratamiento se ofrezca como premio de un concurso o como gancho de otro negocio, y que la publicidad use a personas conocidas o a pacientes reales para inducir al consumo. El sorteo en Instagram y la influencer que enseña su tratamiento a cambio de recibirlo gratis chocan con las dos cosas. Y si un médico de tu equipo publica contenido patrocinado, tiene que decirlo. En cada anuncio del médico van su número de colegiado y, si la nombra, su especialidad inscrita.
Código de Deontología Médica (2022), arts. 84.2, 89.2, 89.3 y 90 - 05
El antes y el después es un dato de salud
Una foto del antes y el después revela que esa persona ha sido paciente de tu clínica, y eso es un dato relativo a su salud, además de su imagen. Solo se publica con su consentimiento explícito para ese uso concreto, que tú tienes que poder demostrar y que ella puede retirar cuando quiera. Sin esa firma, la foto no sale de la historia clínica.
Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD), arts. 4.15, 7 y 9
03 · Dónde te buscan
Dónde te encuentran tus pacientes.
La mitad de los pacientes de medicina estética conoció su clínica por una recomendación, y uno de cada cuatro, buscando opiniones en internet. Los canales se ordenan alrededor de esas dos puertas, y la publicidad va detrás.
Primero
La recomendación, cuidada a propósito
No se compra con regalos: un tratamiento como premio choca con el código médico. Se trabaja con lo que el paciente cuenta al salir, que le explicaron qué le iban a hacer, quién se lo hacía y qué no le prometieron, y con un mensaje a los pocos días para saber cómo está.
Primero
Google, tu ficha y tus reseñas
Quien ya ha oído tu nombre te busca para comprobar: reseñas, fotos del centro, quién es el médico y si la U.48 está a la vista. La ficha completa, con las reseñas contestadas sin un solo detalle clínico, es donde lo comprueba.
Primero
Una web que explica cada tratamiento
Qué es, para qué está indicado, qué no hace, cuántas sesiones lleva, qué se nota y cuándo, y quién lo aplica, escrito con el médico y revisado por él. Responde a las búsquedas de tratamiento en Google y es lo que lee el paciente recomendado antes de llamar. Es SEO: antes del tercer o cuarto mes no esperes verlo.
Después
Instagram, con el médico delante
Es donde muchas clínicas enseñan su trabajo, y el contenido que se puede publicar sin riesgo es el que explica: el médico contando qué es un tratamiento, cómo es la consulta o por qué a veces dice que no. Antes y después, solo con consentimiento firmado y sin promesas al pie.
Después
Anuncios en Instagram y en Google
Con la primera consulta como oferta, nunca el medicamento, y en el radio que recorren tus pacientes. Se encienden cuando la ficha y la web ya convierten, y se miden por lo que cuesta cada primera consulta. La inversión en anuncios la pones tú.
Por ahora, no
Influencers y sorteos
Parecen la vía rápida y son la más arriesgada. La persona conocida que enseña su tratamiento y el sorteo de una sesión chocan con el código médico, y la norma de publicidad sanitaria prohíbe usar a famosos como reclamo. Ni al empezar ni después.
04 · Lo que conviene medir
Las cifras que mandan cada mes.
El informe del plan trae posiciones y visitas. Lo demás sale de tu agenda, tu programa de gestión o tu motor de reservas: lo cruzamos si nos das acceso.
- 01
Primeras consultas y de dónde vienen
Cuántas personas nuevas pasan por consulta cada mes y cómo te conocieron: recomendación, Google, Instagram o anuncio. Con la pregunta hecha al reservar, no adivinada después.
- 02
Pacientes que repiten
Cuántos de los que se trataron hace unos meses han vuelto. En estética es la cifra que sostiene la clínica, y si cae, avisa antes que la facturación.
- 03
Consultas que acaban en tratamiento
De cada diez primeras consultas, cuántas terminan en tratamiento. Si son pocas, el problema está en la consulta o en lo que prometía el anuncio, y conviene saber cuál de los dos.
- 04
Reseñas nuevas y su nota
Cuántas llegan al mes, qué nota tienen y cuánto se tarda en contestarlas. En un oficio que se elige por confianza, es lo segundo que mira la persona a la que te han recomendado.
- 05
Coste por primera consulta
Lo que pagas por el plan y por las campañas, dividido entre los pacientes nuevos del mes. Esa división es la que decide si Instagram sigue o se apaga.
05 · Mes a mes
El calendario de tu oficio.
Enero y febrero
Mes de ordenar la casa: la ficha, las fotos del centro, las páginas de tratamiento y los consentimientos de imagen que faltan. Si hay anuncios, con la primera consulta como oferta.
Marzo a junio
Antes del verano se piensa en tratamientos corporales, y es cuando más cuidado pide la promesa de adelgazar. Se explica el tratamiento y a quién está indicado, nunca los centímetros.
Julio y agosto
Algunos tratamientos de láser y de manchas se suelen dejar para cuando baja el sol. Si es tu caso, es el momento de contar por qué se esperan al otoño y de abrir la agenda de septiembre.
Septiembre a noviembre
Se avisa a los pacientes que aplazaron tratamiento en verano y se retoman las campañas. Es también cuando conviene recoger las reseñas de los tratamientos de la primavera.
Diciembre
Si en tu clínica diciembre llena la agenda de faciales antes de las fiestas, no hace falta anunciarse: se avisa a tus pacientes en noviembre y el presupuesto se guarda para enero.
06 · Lo que se repite en el oficio
Los errores que más cuestan.
- 01
Anunciar la marca del medicamento
El nombre comercial de la toxina en un anuncio, un cartel o un post patrocinado es anunciar al público un medicamento con receta. Se ve a simple vista, así que es también lo más fácil de denunciar.
- 02
Fotos de antes y después sin firma
Un sí de palabra a la salida no deja constancia, y el RGPD te pide poder demostrar el consentimiento. La foto se cede por escrito, para ese uso, o no se publica.
- 03
Vender el mejor caso como si fuera el normal
Enseñar solo el resultado más llamativo crea una expectativa que luego acaba en reseña mala. El código médico pide no levantar falsas esperanzas, y quien llega con esa foto en el móvil se va descontento aunque su tratamiento haya ido bien.
- 04
La U.48 escondida
Si la autorización no aparece en la web ni en la ficha, el paciente no tiene cómo distinguirte de un centro sin médico. Ponla donde se lea, como dato y no como sello de garantía: la norma de publicidad sanitaria no deja usar una autorización como respaldo de lo que anuncias.
- 05
Competir en precio con el intrusismo
Un centro sin médico siempre podrá cobrar menos. Bajar precios para competir con él te hace perder margen sin ganar pacientes de los tuyos. Lo que te diferencia es explicar qué incluye tu precio: un médico y un centro autorizado.
07 · Lo que te proponemos · Crecimiento
997 €/mes + IVA
Crecimiento cubre lo que trae y retiene pacientes en una clínica estética sin pagar cada visita: la ficha de Google y sus reseñas, el posicionamiento en tu ciudad y, cada mes, contenido nuevo que explica tus tratamientos, con un informe de lo que ha cambiado. Las campañas y las redes llevadas por nosotros van en Full, y a Full se llega desde aquí, no de cero.
Qué incluye
- Todo lo del plan Mantenimiento
- SEO técnico y local continuo
- Contenido nuevo cada mes
- Ficha de Google al día
- Informe de posiciones y visitas
Si te encaja mejor otro escalón
Sin IVA. El importe final se cierra por escrito antes de empezar.
08 · Cuándo no contratarnos
¿Cuándo no te conviene?
Si lo que buscas es un sorteo al mes, influencers y fotos de antes y después sin firmar, no somos tu agencia, y no por remilgos: es la vía más corta a un expediente y a perder la confianza que sostiene el oficio. Tampoco te conviene si tu agenda ya está completa con pacientes que repiten. Esto encaja si tienes médico, U.48 y huecos que llenar.
09 · Preguntas de clínicas de medicina estética
Preguntas frecuentes.
¿Cuánto cuesta el marketing para clínicas de medicina estética?
Crecimiento: 997 €/mes más IVA, sin permanencia. Mantenimiento, SEO y contenido en un plan mensual. Si además quieres anuncios, el plan Full: 1.997 – 2.497 €/mes más IVA, y la inversión en anuncios la pones tú aparte. Antes de contratar nada, la auditoría gratis te dice si es lo que necesitas.
¿Podemos hablar de bótox en la web?
La página del tratamiento puede explicar qué son las arrugas de expresión y cómo se valoran en consulta. Nombrar el medicamento, y más con su marca, en un texto que invita a reservar se acerca a anunciarlo, y eso la ley no lo permite. Por eso los textos se escriben con el médico, y si una frase deja dudas, se consulta antes con tu colegio o con la consejería.
¿Y las fotos de antes y después?
Se pueden usar si el paciente firma que acepta ese uso, sabe dónde se va a publicar y puede echarse atrás. Aun así, recomendamos que sirvan para explicar un tratamiento en su página, no como reclamo de un anuncio: el código médico no quiere pacientes reales empujando a otros a tratarse.
¿Lleváis el Instagram de la clínica?
Sí, en el plan Full: contenido, publicación y campañas. Lo que publicamos lo aprueba el médico antes de salir y sigue tres reglas: explica en vez de prometer, no usa pacientes de reclamo y no nombra medicamentos con receta. Si quieres crecer a base de sorteos, eso no lo hacemos.
Hacemos también tratamientos de belleza sin médico. ¿Pasa algo?
Pueden convivir, pero que se vea la frontera. Lo que hace el médico va en la parte sanitaria de tu web, con la U.48 a la vista; una limpieza facial o un masaje, aparte y sin vocabulario médico. Mezclarlo confunde al paciente sobre quién le va a tratar, que es justo lo que más le preocupa.
¿Habéis trabajado con clínicas estéticas?
No, y no te vamos a decir lo contrario. Lo que ponemos encima de la mesa es método: la norma de publicidad sanitaria leída artículo a artículo, un plan que se mide en primeras consultas y una auditoría gratis para que veas cómo trabajamos antes de pagar nada.
¿Qué hacemos con una reseña mala?
Se contesta siempre, sin entrar en el caso: ni qué tratamiento fue ni si esa persona estuvo en la clínica, porque confirmarlo ya es revelar un dato de salud. Se ofrece hablarlo por teléfono y ahí se queda. La respuesta la escribes para quienes la leerán después, no para ganar la discusión.
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Primero, mira qué te está frenando.
Revisamos gratis tu web y tu ficha de Google y en 48 horas laborables te decimos qué falla y qué cuesta arreglarlo. El informe es tuyo, trabajes con nosotros o no.