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PACAME.

SEO · 26 septiembre 2026 · 7 min de lectura

Por qué tu web no aparece en Google (y cómo comprobarlo tú).

Si buscas lo que vendes y tu web no sale, casi siempre es por una de siete causas. Te explico cómo comprobar cada una en diez minutos, sin saber de programación, y qué hacer después.

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PACAME · Agencia técnica, Albacete

Tu web no aparece en Google por una de tres razones: Google todavía no la conoce, Google la conoce pero alguien le ha dicho que no la guarde, o Google la tiene guardada y hay otras webs que responden mejor a lo que busca la gente. Las dos primeras se arreglan en días. La tercera lleva meses.

Saber cuál de las tres es la tuya cuesta diez minutos y no necesitas a nadie. Abajo tienes cómo mirarlo, causa por causa, y qué hacer en cada caso.

La prueba de los treinta segundos

Abre Google y escribe esto, con tu dominio y sin espacios después de los dos puntos:

site:tudominio.es

Google te enseña todas las páginas de tu web que tiene guardadas. Pueden pasar dos cosas:

  • No sale nada. Google no tiene tu web. El problema está en las causas 1, 2 o 3.
  • Salen tus páginas. Google sí la tiene. El problema es que no te enseña cuando alguien busca lo que vendes: causas 4 a 7.

El número de resultados, míralo a ojo: el propio Google avisa de que no sirve para contar página a página. Lo que importa es si sale mucho, poco o nada. Para el recuento exacto está el informe de páginas de Search Console, que te explico más abajo.

1. Tu web es nueva y Google aún no ha pasado por ella

Google descubre las webs siguiendo enlaces. Si la tuya es nueva y nadie la enlaza, puede tardar semanas en encontrarla.

Cómo se arregla: date de alta en Google Search Console. Es gratis y es la herramienta con la que Google te dice qué ve de tu web. Verificas que el dominio es tuyo, envías el mapa del sitio (normalmente está en tudominio.es/sitemap.xml) y pides que indexe la página de inicio. Con eso, lo normal es que en pocos días empiece a aparecer.

Si tu web tiene menos de un mes, empieza por aquí y espera antes de pagar a nadie.

2. Alguien le ha dicho a Google que no la guarde

Pasa más de lo que parece, sobre todo después de rehacer una web. Mientras se construye, se marca para que Google no la indexe, y al publicarla nadie quita la marca.

Cómo se comprueba:

  • Si tu web es de WordPress, entra en Ajustes, Lectura, y mira la casilla «Disuade a los motores de búsqueda de indexar este sitio». Tiene que estar desmarcada.
  • Abre tudominio.es/robots.txt. Si ves la línea Disallow: / sola, le estás cerrando la puerta a Google entera.
  • En cualquier página, pulsa con el botón derecho, «Ver código fuente», y busca la palabra noindex. Si aparece, esa página le pide a Google que no la guarde.

Cualquiera de las tres se quita en cinco minutos. Después, en Search Console, pide que vuelva a pasar.

3. La web falla o tarda tanto que Google se cansa

Si el servidor da errores o la página tarda muchos segundos en responder, Google la visita menos y guarda menos páginas.

Cómo se comprueba: pasa tu web por PageSpeed Insights, la herramienta gratuita de Google, y mira la nota de móvil. En Search Console, el informe de páginas te dice cuáles no se han indexado y por qué, con el motivo escrito.

Si el problema es el hosting, cambiarlo no suele costar mucho más de lo que ya pagas. Si es la web, eso ya es otra conversación.

4. Buscas tu nombre, pero la gente busca lo que haces

Este es el malentendido más común. Buscas «Fontanería García» y sales el primero, así que crees que Google te enseña. Pero casi nadie te busca por el nombre: busca «fontanero urgente en Albacete».

Para salir en esa búsqueda, tu web tiene que tener una página que hable de eso, con esas palabras. Si todo tu servicio cabe en una frase de la página de inicio, Google no tiene de dónde sacar que haces reparaciones urgentes ni en qué ciudad.

Cómo se arregla: una página por cada servicio importante, con un título que diga qué es y dónde, y un texto que conteste lo que pregunta un cliente: qué incluye, cuánto tarda, cuánto cuesta más o menos y cómo contactar.

5. Tus páginas no dicen qué haces ni dónde

Mira el título de tu página de inicio: es el texto que aparece en la pestaña del navegador. Si pone «Inicio» o solo tu nombre, estás desperdiciando la línea que más pesa para Google.

Otra trampa habitual es poner la información importante dentro de imágenes. Un cartel con tu dirección y tu horario queda bonito, pero Google no lo lee como texto. Escríbelo.

6. No tienes ficha de Google, o no coincide con tu web

Cuando alguien busca un servicio en su ciudad, Google enseña primero el mapa con los negocios cercanos, y la web va después. Ese mapa sale de las fichas de Google, no de las webs.

Cómo se comprueba: busca tu negocio en Google Maps. Si no apareces, crea la ficha. Si apareces, revisa que el nombre, la dirección, el teléfono y el horario sean exactamente los mismos que en tu web. Una dirección escrita de dos formas distintas en dos sitios le hace dudar a Google, y al cliente también.

7. Otros llevan años haciendo lo que tú no

Si las seis anteriores están bien y aun así no sales, lo más probable es que haya webs que llevan tiempo publicando sobre lo mismo, con más páginas y más enlaces de otras webs. Ahí no hay truco rápido.

Lo que funciona es constancia: páginas que contestan preguntas reales, la ficha de Google al día y reseñas de clientes. El efecto se nota a partir de los tres o cuatro meses, no antes. Si alguien te promete salir el primero en unas semanas, desconfía.

Lo que puedes hacer tú esta semana

  1. La prueba de site:tudominio.es, para saber en qué grupo estás.
  2. Darte de alta en Google Search Console y enviar el mapa del sitio.
  3. Revisar la casilla de WordPress, el robots.txt y el noindex.
  4. Poner a cada página un título que diga qué es y dónde.
  5. Crear o revisar tu ficha de Google, con los mismos datos que tu web.

Con esos cinco pasos, muchas webs pasan de no existir para Google a aparecer, al menos, cuando las buscan por su nombre y su ciudad.

Cuándo compensa pedir ayuda, y cuánto cuesta

Si después de los cinco pasos sigues sin saber qué pasa, o no tienes tiempo de mirarlo, pide la auditoría gratis: te decimos qué falla, qué arreglar primero y cuánto cuesta cada punto, en 48 horas laborables. El informe es tuyo y lo arreglas con quien quieras.

Si quieres el diagnóstico completo, medido página a página y explicado en un vídeo, está la auditoría profunda, por 197 €, que se descuentan enteros si contratas cualquier proyecto en los 90 días siguientes.

Y si el problema no es técnico sino de constancia, eso es justo el plan Crecimiento, por 997 €/mes: SEO técnico y local, contenido nuevo cada mes y la ficha de Google al día, con un informe de posiciones para que veas qué se ha movido y por qué. Sin permanencia, y avisando antes de empezar de que por debajo de tres o cuatro meses no se ve el efecto.

Lo que no te voy a recomendar es pagar por aparecer antes de saber por qué no apareces. Primero la prueba de los treinta segundos.

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