Desarrollo Web · 21 octubre 2026 · 7 min de lectura
Accesibilidad web obligatoria: a quién obliga la ley y qué revisar.
Desde el 28 de junio de 2025 la Ley 11/2023 exige accesibilidad a servicios como la venta online a particulares. Dos preguntas te dicen si te toca, y diez puntos te dicen por dónde empezar.

Si vendes online a particulares y no eres microempresa, sí: desde el 28 de junio de 2025 tu tienda tiene que ser accesible. Lo dice la Ley 11/2023, de 8 de mayo, que pasa a la ley española la Directiva europea 2019/882, la que en Europa llaman Acta Europea de Accesibilidad.
Si tu web solo cuenta lo que haces, dónde estás y cómo llamarte, o si eres microempresa, esta ley en principio no te obliga. Aun así te conviene leer la segunda mitad del artículo: lo que pide la accesibilidad es lo mismo que hace que una web la use más gente.
Un aviso antes de seguir. Esto es un resumen para que sepas si te toca y qué mirar. No sustituye al texto de la ley ni a tu asesor. Si tu caso está en la frontera, pregúntale con el BOE delante.
Las dos preguntas que dicen si te obliga
1. ¿Tu web vende o contrata con particulares?
La ley no habla de webs en general. Habla de servicios concretos. El que afecta a más pymes es el comercio electrónico con consumidores: una web o una app donde un particular compra o contrata a distancia. Una tienda online entra. Una web que enseña tu catálogo y te pide que llames, en principio no.
Los otros servicios de la lista son de empresas grandes o de sectores muy concretos:
- banca para consumidores;
- comunicaciones electrónicas (teléfono e internet);
- acceso a servicios audiovisuales;
- transporte de viajeros: webs, apps, billetes electrónicos e información del viaje;
- libros electrónicos.
Si lo tuyo es un taller, una clínica o una tienda de barrio, la pregunta que importa es la primera: ¿se puede comprar o contratar en tu web sin hablar contigo?
2. ¿Eres microempresa?
Las microempresas que prestan servicios están exentas. Microempresa, a efectos de esta norma, es la que tiene menos de 10 personas trabajando y no pasa de 2 millones de euros de volumen de negocio anual o de balance.
Las dos condiciones van juntas. Un comercio con 6 personas y 900.000 € de facturación es microempresa. Uno con 12 personas, no, aunque facture menos.
La tabla rápida
| Tu caso | ¿Te obliga la Ley 11/2023? |
|---|---|
| Web informativa, sin compra online | En principio, no |
| Tienda online y menos de 10 personas con hasta 2 M€ | No: microempresa exenta |
| Tienda online y 10 personas o más | Sí, desde el 28-06-2025 |
| Tienda online y más de 2 M€ de facturación y de balance | Sí, desde el 28-06-2025 |
| Reservas o citas online | Depende de si es una contratación con el cliente: pregúntale a tu asesor |
La última fila la dejo abierta a propósito. Un formulario de cita que solo te avisa no es lo mismo que una reserva con pago. No te voy a dar por cerrado algo que la ley no deja claro para cada caso.
Sobre las multas
Verás artículos con cifras de sanciones. No pongo ninguna porque no la he contrastado para este artículo, y una cifra sin fuente no te sirve para decidir. Si quieres saber qué te arriesgas, está en el texto de la ley y en lo que diga tu asesor. Lo útil es otra cosa: si te obliga, arréglalo; si no te obliga, arréglalo igual si te cuesta poco.
Qué es una web accesible, sin tecnicismos
Una web accesible es la que puede usar alguien que ve mal, que no ve, que no usa ratón, que no oye o que tiene temblor en las manos. También alguien mayor que agranda la letra en el móvil. O alguien que lee tu web al sol con el brillo bajo.
Piénsalo en clientes, no en multas. Si un cliente no puede leer el precio porque el gris sobre blanco no se ve, no compra. Si no puede pagar porque el botón no responde al teclado, se va a la tienda de al lado.
Diez cosas que puedes revisar esta semana
No hace falta saber programar para comprobar la mayoría. Abre tu web y repasa esto:
- Las fotos tienen texto alternativo. Es la descripción que lee en voz alta el lector de pantalla de una persona ciega. «Botas de trabajo de piel, puntera reforzada» vale. «IMG_2034» no.
- El texto se lee bien. Gris claro sobre blanco o letra blanca encima de una foto suelen fallar. Si te cuesta leerlo a ti, a otros más.
- Se puede usar sin ratón. Pulsa la tecla Tab y ve saltando. Tienes que poder llegar a todos los enlaces, botones y campos, y ver en todo momento dónde estás.
- Los formularios dicen qué va en cada campo. Con una etiqueta que se quede a la vista, no con un texto gris dentro que desaparece al escribir.
- Los errores se explican. «Revisa el código postal: tiene que tener 5 cifras» ayuda. Un borde rojo sin más, no.
- La letra se puede agrandar. Haz zoom al 200 % en el navegador. Si el texto se monta encima o hay que moverse a los lados para leer, falla.
- Los títulos están ordenados. Un título principal por página y apartados debajo. El lector de pantalla los usa para saltar como tú usas el índice de un libro.
- Los enlaces dicen adónde llevan. «Ver gastos de envío» se entiende fuera de contexto. «Pincha aquí» no.
- Los vídeos llevan subtítulos. Sobre todo si explican algo que no está escrito en la página.
- El aviso de cookies no te encierra. Tiene que poder cerrarse con el teclado y no tapar el resto para siempre.
En una tienda, empieza por lo que hay entre el carrito y el pago. Es donde se pierde la venta y donde más pesa que todo funcione.
Una herramienta gratis para el primer filtro
Pega tu dirección en WAVE y te marca encima de la web los fallos que detecta sola: imágenes sin texto alternativo, contraste bajo, campos sin etiqueta y enlaces vacíos.
Ojo con dos cosas. Que WAVE salga limpio no quiere decir que cumplas la ley: una herramienta automática no comprueba si el texto alternativo describe bien la foto ni si el pago se completa con el teclado. Y que salgan cuarenta avisos tampoco es una catástrofe: muchos se repiten en todas las páginas porque están en la cabecera o en el pie, y se arreglan una vez.
Si vas a encargar una web o una tienda
Pide por escrito en el presupuesto que la web sea accesible y que te expliquen cómo lo van a comprobar. Si el proveedor no sabe contestarte, ya sabes algo. Lo cuento con más detalle en qué debe incluir un presupuesto de web.
Y si tu tienda ya existe y no vende lo que esperabas, varias de las cosas de arriba salen también en por qué una tienda online no vende: textos que no se leen, formularios que no se entienden y un pago que se atasca.
Lo que haría yo
Si te obliga, haz las diez comprobaciones, arregla primero el proceso de compra y deja apuntado qué cambiaste y cuándo. Si no te obliga, haz igual las cuatro primeras: son las que más gente afectan y las que menos cuestan.
Si prefieres que lo mire otro, la auditoría gratis te dice en 48 horas qué falla en tu web, sobre todo en el móvil, qué arreglar primero y cuánto cuesta. El informe es tuyo y lo arreglas con quien quieras. Si la web hay que rehacerla, la web profesional va desde 1.500 € más IVA, y el resto del catálogo está en servicios.
Del cuaderno al encargo
¿Quieres esto aplicado a tu negocio?
Empieza por la auditoría gratis: en 48 horas te decimos qué falla en tu web, qué cuesta arreglarlo y por dónde empezar. El informe es tuyo.