Estrategia · 25 octubre 2026 · 7 min de lectura
Auditoría web: qué debe revisar y cómo leer el informe.
Una auditoría web te dice qué falla en tu web, por qué te cuesta clientes y qué arreglar primero. Estas son las cinco cosas que tiene que medir, cómo leer el informe sin ser técnico y cómo saber si te están vendiendo humo.

Una auditoría web sirve para una cosa: saber qué falla en tu web, cuánto te cuesta en clientes y qué arreglar primero. Si el informe no contesta a esas tres preguntas, no es una auditoría. Es un folleto.
Una buena revisa cinco cosas: la velocidad, el móvil, lo que ve Google, la seguridad básica y si la web pide el contacto o lo esconde. Y cada hallazgo tiene que venir con su prueba y con su prioridad. Abajo va cada punto, cómo comprobarlo tú y las señales de que el informe no vale.
Por qué pedir una antes de gastar
El error más caro que veo es rehacer una web entera cuando bastaba con arreglar tres cosas. O al revés: pagar arreglos sueltos a una web que no tiene arreglo. La auditoría es lo que decide entre una cosa y otra, con números y no con la intuición de quien te quiere vender.
También sirve antes de gastar en anuncios. Si la web tarda en cargar en el móvil o el botón de contacto no se ve, cada clic que pagas cae en un agujero. Primero se tapa el agujero.
1 · Velocidad, medida y no estimada
Google publica tres medidas para saber si una web va bien para quien la usa. Se llaman Core Web Vitals y tienen umbrales fijos:
- LCP, lo que tarda en verse lo principal de la página. Bien, si no pasa de 2,5 segundos.
- INP, lo que tarda la página en responder cuando tocas algo. Bien, si no pasa de 200 milisegundos.
- CLS, cuánto se mueve la página mientras carga. Bien, si no pasa de 0,1.
Lo puedes mirar tú en PageSpeed Insights, que es gratis y de Google. Fíjate en una cosa: arriba salen los datos de personas reales, si Google tiene suficientes, y abajo una prueba de laboratorio con la nota de 0 a 100. Un informe que solo te enseña la nota de colores se queda en la superficie. Lo que cuenta es lo que viven tus visitas.
Si la velocidad es tu problema, aquí va con más calma: mi web va lenta: cómo medirlo.
2 · El móvil, revisado a mano
Quien busca un taller, una clínica o una tienda cerca muchas veces lo hace desde el móvil, de pie en la calle. Una herramienta te dice si la página se adapta a la pantalla. No te dice si el teléfono se puede pulsar, si el menú tapa el botón de pedir cita o si el formulario pide nueve campos con el teclado encima.
Eso se ve a mano, con el móvil en la mano. El informe tiene que traer capturas de lo que está mal, no una frase genérica tipo «mejorar la experiencia móvil».
3 · Lo que ve Google y lo que no
Aquí salen los problemas que más se repiten. Páginas que Google no ha guardado, páginas duplicadas, títulos iguales en toda la web o una página de servicios que nadie enlaza. Si Google no la tiene, nadie la encuentra.
La forma de comprobarlo es Search Console, la herramienta gratis de Google para dueños de webs. Te dice qué páginas tiene indexadas y por qué deja fuera las demás. Si tu web no la tiene dada de alta, el primer punto del informe debería ser ese.
Una auditoría seria también mira tu ficha de Google si tienes local, porque para las búsquedas de «cerca de mí» pesa tanto como la web. Si no apareces, empieza por aquí: por qué tu web no aparece en Google y la ficha de Google bien hecha.
4 · Seguridad básica
No hace falta un examen de hacker para una web de cinco páginas. Sí hace falta comprobar lo que cualquiera puede ver:
- Que la web carga con el candado (HTTPS) en todas las páginas, no solo en la portada.
- Que el gestor de la web y sus extensiones están actualizados. Una extensión sin actualizar es una puerta abierta.
- Que los formularios llegan a tu correo y no se llenan de spam.
- Que hay copias de seguridad y sabes dónde están.
Si el informe dice «tu web es insegura» sin decir por qué, desconfía. Una amenaza sin prueba es una forma de meter prisa.
5 · Si la web pide el contacto o lo esconde
Esto no lo mide ninguna herramienta y es lo que más dinero mueve. Una web rápida y bien posicionada que no deja claro qué haces, dónde y cómo se te llama, no vende.
Las preguntas que tiene que responder el informe:
- ¿Se entiende qué haces en los primeros segundos, sin bajar?
- ¿El teléfono o el WhatsApp se ven sin buscarlos?
- ¿Cada servicio tiene su página o están todos en un párrafo?
- ¿Hay un motivo para escribirte hoy y no la semana que viene?
Cómo leer el informe sin ser técnico
No hace falta entender cada término. Hace falta que cada punto traiga cuatro cosas:
- Qué pasa, dicho en castellano.
- La prueba: una captura, una medida o la pantalla de Search Console.
- Qué te cuesta: visitas que se van, contactos que no llegan, búsquedas en las que no sales.
- Qué arreglar primero, con un coste orientativo.
Si un punto no tiene prueba, pregunta por ella. Si no tiene prioridad, el informe te deja el trabajo difícil a ti. Y si los cuarenta puntos salen en rojo y todos son urgentes, nadie ha pensado en tu negocio: alguien ha copiado la salida de una herramienta.
Las señales de que te están vendiendo humo
- Te dicen que hay que rehacer la web sin decirte qué falla en la actual.
- El informe no lleva ni una medida, solo opiniones.
- Te prometen la primera posición en Google. Nadie puede prometerla, porque no depende de quien hace la web.
- El presupuesto llega antes que el diagnóstico.
Ahora lo que te toca saber de mí: quien te audita la web suele ser quien luego quiere arreglarla. Yo también. Por eso el informe tiene que ser tuyo y tiene que servirte para arreglarlo con quien quieras. Si con él puedes ir a otra agencia y pedir presupuesto de lo mismo, está bien hecho.
Lo que hacemos nosotros
Tenemos dos versiones. La auditoría gratis mide la velocidad, revisa la web en el móvil, mira qué ve Google y dónde pierdes al cliente, y te da las prioridades con un coste orientativo. Te llega en 48 horas laborables. Si no tienes web, revisamos tu presencia en Google y te decimos si compensa empezar y con qué.
La auditoría profunda cuesta 197 € más IVA. Mide la web entera: rastreo completo, conversión página a página, seguridad y un vídeo de 15 minutos explicándolo. Si contratas cualquier proyecto en los 90 días siguientes, esos 197 € más IVA se descuentan enteros.
Para una web pequeña, la gratis suele bastar. La profunda tiene sentido si tu web tiene muchas páginas, si vendes por ella o si vas a invertir en anuncios y quieres saber antes dónde se pierde el dinero. El detalle de cada una está en servicios.
Lo que puedes hacer hoy
Abre PageSpeed Insights, pon tu web y mira los datos de usuarios reales en el móvil. Luego entra en Search Console y mira cuántas páginas tiene Google de tu web. Con esas dos pantallas ya sabes si tienes un problema de velocidad, de visibilidad o de ninguno. Si quieres que alguien lo mire contigo, pide la auditoría.
Del cuaderno al encargo
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