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PACAME

Desarrollo Web · 25 agosto 2026 · 4 min de lectura

Cuánto cuesta una página web para una empresa en 2026.

La respuesta honesta a la pregunta que todo el mundo esquiva. Qué se paga en cada tramo de precio, por qué dos presupuestos de la misma web se diferencian en 4.000 euros y cómo saber cuál te están vendiendo.

PACAME · Agencia técnica, Albacete

Preguntas cuánto cuesta una web y te responden "depende". Es verdad, pero es una respuesta inútil: también depende cuánto cuesta un coche y nadie se va del concesionario sin una cifra.

Aquí van las cifras. Las nuestras están publicadas —web profesional desde 1.500 €, tienda online desde 3.000 €, software a medida desde 6.000 €— y este artículo explica qué hay dentro de cada tramo del mercado, no solo del nuestro.

Los cuatro tramos que nos encontramos en el mercado español

Menos de 500 €. Una plantilla comprada y rellenada con tus textos. Sirve para tener presencia y poco más: no está pensada para que te encuentren ni para que te contacten. Si acabas de empezar y necesitas una dirección adonde mandar a la gente, es una decisión razonable. Cuidado con quién te la hace: en este tramo es donde más se repite que el dominio quede a nombre de quien la monta, no al tuyo.

Entre 1.000 y 3.000 €. El tramo de la mayoría de las pymes. Diseño propio en lugar de plantilla, textos escritos para captar contacto, estructura pensada para Google y un panel para que edites tú. Aquí ya hay trabajo humano de verdad: alguien se ha sentado a entender qué vendes.

Entre 3.000 y 6.000 €. Tienda online seria o web con funcionalidad: catálogo con variantes, pasarela de pago, envíos configurados, integraciones con lo que ya usas. El salto de precio no es el diseño, es todo lo que tiene que funcionar el día que la publicas.

Más de 6.000 €. Ya no es una web: es software. Paneles de gestión, aplicaciones internas, automatizaciones. Se paga por resolver un problema de operativa que ninguna herramienta de las que existen te resuelve. Es el tramo que casi ninguna agencia local toca.

Por qué dos presupuestos de "la misma web" se diferencian en 4.000 euros

Porque no son la misma web. Estas son las siete cosas que cambian el precio y que conviene mirar en cualquier presupuesto, venga de quien venga:

  1. Diseño propio o plantilla. Una plantilla cuesta horas; un diseño desde cero cuesta días. Ambas cosas son legítimas: lo que no lo es, es cobrar lo segundo y entregar lo primero.
  2. Quién escribe los textos. Si el presupuesto no dice nada de textos, los escribes tú. Y escribir para vender lleva su tiempo.
  3. Número de páginas y de plantillas distintas. Cinco páginas iguales cuestan mucho menos que cinco páginas diferentes.
  4. SEO técnico desde el principio. Estructura, velocidad, datos estructurados, versión móvil de verdad. Añadirlo después siempre sale más caro que hacerlo bien de entrada.
  5. Funcionalidad. Formularios con lógica, reservas, pagos, zonas privadas, conexiones con tu facturación.
  6. Fotografía y contenido gráfico. Si no tienes fotos propias, alguien tiene que resolverlas.
  7. Qué pasa después de entregar. Mantenimiento, copias de seguridad, actualizaciones. Una web sin mantener se degrada en meses.

Las tres preguntas que evitan un disgusto

Antes de firmar nada, pregunta estas tres cosas. Las respuestas te dicen más del proveedor que cualquier portfolio:

¿A nombre de quién quedan el dominio, el hosting y el código? Tienen que quedar a tu nombre. Si la respuesta es "nosotros lo gestionamos", estás alquilando tu propia web y el día que quieras irte empieza la negociación.

¿Qué pasa si quiero cambiar un precio o subir una foto? Si la respuesta implica pedir presupuesto para cada cambio, calcula ese coste durante los próximos tres años y súmalo al presupuesto.

¿Hay una fecha de entrega por escrito? Un plazo sin fecha no es un plazo. Nosotros firmamos 2-3 semanas para una web profesional y 3-5 para una tienda; lo que importa no es el número, es que esté escrito.

Cuándo NO te conviene gastarte el dinero

Si lo que necesitas es una página suelta para aparcar un dominio, hazla tú en cualquier plataforma y dedica el presupuesto a otra cosa. Si tu problema es que nadie te encuentra, una web nueva sola no lo arregla: necesitas trabajo de posicionamiento encima. Y si vendes cinco referencias y todavía no tienes resueltos el stock y los envíos, no montes una tienda de 3.000 €: empieza por catálogo y pedido por WhatsApp, y monta la tienda cuando el volumen la pague.

Decir esto nos cuesta encargos. Pero un proyecto que no debería haberse hecho acaba mal para los dos.

Cómo saber qué necesitas tú

La forma barata de averiguarlo es mirar la web que ya tienes con datos delante: velocidad real, comportamiento en móvil, qué ve Google cuando entra y si los textos piden contacto o solo describen.

Eso es exactamente lo que hacemos en la auditoría gratis: en 48 horas te decimos qué falla, qué cuesta arreglarlo y por dónde empezar. El informe es tuyo, lo arregles con nosotros o con quien quieras. No pedimos teléfono: te llega por correo y decides tú.

Del cuaderno al encargo

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