
Camisa de faena128 €
Cuarenta prendas por serie. Algodón de 340 gramos que se lava y mejora. La única marca visible es el pespunte del delantero, y está ahí porque sujeta, no porque decore.

Se cose a doble aguja sobre la tapeta. Aguanta el lavado industrial y destiñe despacio: a los dos años el rojo es más apagado que el del primer día, y así debe ser.







No hacemos reposiciones. Cuando se acaba una serie se guarda el patrón y se abre otro, con lo aprendido de las cuarenta anteriores: dónde se rompió antes de tiempo, qué bolsillo no usaba nadie, qué costura hubo que reforzar.
Por eso las tallas se agotan raro y por eso el hilo rojo cambia de tono cada temporada. Es el mismo carrete hasta que se acaba.
